Cansada
la tortuga de arrastrarse siempre por el suelo, le rogó al águila
que la levantase en el aire lo mas posible. El águila para complacerla
la asió entre sus garras y la levantá hasta mas arriba de
las nubes, entonces la tortuga exclamó enchida de vanidad. Los que se engríen cuando la buena fortuna los levanta muy alta posición, estan en peligro de caerse y matarse. Dios
resiste a los soberbios y da gracia a los humildes Enviadas por: Pablo Maldonado |