Cierto
día estuve pensando y de repente me preguntè:¿Què
es el corazòn? ¡Que tonto soy!Ya desde hace mucho tiempo
sabía que es el òrgano palpitante situado en el lado izquierdo
de mi pecho,que poniendo mi mano derecha en él podía sentir
y contar sus latidos (cosa que me enseñaron mis padres y en la
escuela).Pero algo en mì decía que ésta información
era insuficiente, y deseaba en verdad conocer profundamente lo que era
el corazón.
Empecé a investigar en libros, diccionarios e incluso en la Biblia;
y poco tiempo después me di cuenta que habían distintas
posturas u opiniones sobre el corazón:
Los mèdicos afirman que es el órgano toráxico,
hueco y muscular, de forma ovoide, que constituye el principal órgano
de circulación de la sangre (algo parecido a lo que yo creía
pero con palabras técnicas).
Los psicólogos piensan que es el centro o foco de la vida, donde
residen o se producen las emociones y sentimientos (este significado
es el que adopta la cultura americana y europea).
Los judíos tienen una postura muy diferente. Ellos dicen que
es el centro de control de la vida, el lugar donde se toman las decisiones,
donde se decide la manera en que viviremos, las conductas que desarrollaremos.
Ocupa un lugar importante, ya que es como la mente para nosotros y sinónimo
de carácter, personalidad y voluntad.
La Biblia estaba de acuerdo con estos significados, pero unas palabras
de Jesús me impresionaron y eran nuevas para mì:
"Pero lo que sale de la boca ,del corazón sale; y esto contamina
al hombre. Porque del corazón salen los malos pensamientos, los
homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos
testimonios, las blasfemias" (Mateo 15:18-19).
Comencé a meditar en esto y exclamé: ¡Quiere decir
que el pecado y las cosas malas que las personas hacen salen del corazón!
¡Pensé que del corazón sólo salían
cosas bellas y hermosas como el amor! Luego seguí buscando y
estas palabras golpearon mi conciencia:
"Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos veràn
a Dios" (Mateo 5:8).
¡Estoy perdido!, pensé. ¡Yo he cometido muchos pecados
y por eso mi corazón debe estar más negro que un carbón!
En medio de mi angustia, unos pasajes de la Biblia inundaron mi mente.
Estos trataban de la vida de un joven llamado David, quien era llamado
"Un varòn conforme al corazón de Dios" (1 Samuel
13:14a). Él tenía este "apodo" porque amaba
a Dios (Salmos 116:1), amaba Su Presencia (Salmos 51:11) y Su Palabra
(Salmos 119:97).Èl cometiò errores pero siempre venía
a Dios con un corazón arrepentido, contrito y humillado (Salmos
51).
Luego me di cuenta que Dios quería lo mismo de mí, y me
decía que la sangre de Jesús tenía suficiente poder
para limpiar hasta el corazón más sucio. También
me enseñaba que para mantener un corazón limpio debìa
guardar Su Palabra (Salmos 119:9),y alimentar mi vida concosas buenas
(Filipenses 4:8).
Doy gracias a Dios por todo lo que me ha enseñado y me esfuerzo
cada día por ser "Un varòn conforme al corazòn
de Dios".
"Sobre toda cosa guardada,guarda tu corazón;
porque de él mana la vida" (Proverbios 4:23)