Tuve hambre, y formaron una comisión
para considerar mi problema.
Estuve en la cárcel, y se retiraron
en
silencio
a orar por mi libertad
Estuve desnuda, y reflexionaron
sobre la inmoralidad de mi aspecto.
Estuve enferma, y agradecieron de rodillas por su propia salud.
Necesitaba un techo, y me predicaron sobre el refugio del amor de Dios.
Estuve en soledad y me abandonaron para ir a orar por mí.
Están en la Iglesia, y parecen estar tan cerca de Dios.
Pero yo todavía sufro hambre, frío y soledad.
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