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"Así que hermanos míos amados
y deseados, gozo y corona mía, estad así firmes
en el Señor, amados. Ruego a Evodia y a Sintique, que
sean de un mismo sentir, asimismo te ruego también
a ti, compañero fiel, que ayudes a éstas, que
combatieron juntamente conmigo en el Evangelio, con Clemente
también y los demás colaboradores míos,
cuyos nombres están en el Libro de la Vida"
Filipenses 4:1-3
Si usted nunca estuvo
en un período de instrucción militar, quizás
nunca sepa, que dentro de ese grupo de personas, que pueden
hacer un hermoso desfile o parada militar, con todo el color
de los uniformes, hay siempre tantos problemas. Esto sucede
en todo grupo de personas, donde cada uno tiene sus intereses
en juego, intenciones, deseos, sueños legítimos
y de los otros, celos, envidia y ambiciones de poder de todo
tipo. La iglesia, esta compuesta de personas, como cualquier
otro grupo humano. La gran diferencia no la hacemos los cristianos,
por ser mejores, sino que desde que Jesucristo es nuestro
Salvador, el Espíritu Santo nos da el poder, para vencer,
sobre la maldad y el pecado. Pero cuando el cristiano no escucha
a Dios, ni obedece, se vuelve en las palabras del apóstol
un "carnal" (que vive en nosotros). Por eso hay
tantos hermanos que hace años que tienen a Cristo,
pero no crecen y siempre se quejan que Dios no les escucha.
Lo cierto es que ellos no escuchan a Dios, no leen Su Palabra
y hacen las cosas sin consultarle a Dios. Pero también,
cuando un buen cristiano, no obedece a Dios, los conflictos
vienen solos y en lugar de ser parte de la solución,
somos parte del problema. En el mismo equipo de trabajo de
Pablo, hubo una crisis entre dos mujeres que habían
trabajado juntas para el Señor, Evodia y Sintique.
No conocemos el problema, pero Pablo llama a la paz, a la
armonía y el mismo sentir. Dios no puede bendecir donde
hay conflictos y divisiones, pues Dios no nos ha llamado a
esto, sino a servir en amor, en un mismo espíritu.
Son hermanos amados, de quienes Pablo siente un gozo y "santo
orgullo", pues son parte de su corona. Hermano, que tu
oración sea hoy: ¡Señor hazme ser parte
de la solución de los conflictos y no parte de los
problemas!
Daniel
L. Bustamante
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