| Muchos institutos, colegios y universidades tienen alguna especialidad. Sirven a las necesidades de personas que quieren seguir una vocación en particular. Este es un reflejo del deseo de Dios para nuestro mundo. Luego de la creación, Dios le dijo a Adán, "Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra". (Génesis 1.28). Como ves, Dios quería que el hombre construyera una sociedad en la Tierra. Todos nosotros tenemos diferentes vocaciones y trabajos en nuestra sociedad. A lo largo de la historia fue así. Aprendemos diferentes cosas para desenvolvernos como ciudadanos productivos.
Pero hay algo más. Dios quiere que nosotros construyamos una sociedad, una cultura que honre a Dios. Esto significa que debés entender tu llamado a ser Cristiano. No es suficiente con estudiar y desarrollar una habilidad de manera de ganar buen dinero y mantener una familia. Esto es importante, pero también debemos ver nuestra vocación como un llamado de Dios. Para hacer esto, debemos reconocer a Cristo como el señor de nuestras vidas. Debemos ver como pecado nuestro deseo de vivir una vida separados de Dios.
Debemos volver a Dios. Debe haber un nuevo deseo en nuestra vida de glorificar a Dios en vez de a nosotros mismos. Debemos arrepentirnos y pedir el perdón de Dios por este pecado y confiar en que la muerte de Cristo es el único pago adecuado por ese pecado.
Entonces podrás empezar a ver tu vida, tu trabajo, tu familia como un plan de Dios para vos que sos parte de una sociedad que honra a Dios.
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