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Michelle y Russell eran apasionados. No
podían recibir suficientemente el uno del
otro. Habían encontrado a su respectivo
compañero del alma, la concreción
de sus más exuberantes fantasías.
En cualquier momento se los podía ver abrazados
besándose. Estaban enamorados.
Pero todos los demás les daban consejos.
Amigos y familiares insistían que aquellos
dos no eran el uno para el otro. Michelle y Russellno
tenían nada en común, solo se conocían
hacía un mes y por lo tanto era muy pronto
para un compromiso mutuo.
¿Le suena conocido? ¿Alguna vez
se encontró diciéndose a sí
mismo: ¿Por qué está ella
con ese payaso?» O esta otra: «¡Lo
creía a él más inteligente»!
Muchos de nosotros hemos experimentado la frustración
de observar a alguien a quien estimamos involucrado
en una relación sin sentido. Aún
peor, quizás usted mismo se encontró
en medio de una relación impulsada nada
más que por la pura emoción, solamente
para darse cuenta más tarde que la misma
estaba predestinada al fracaso desde su comienzo.
¿Cómo explica usted esta rara actividad?
¿A qué se atribuye esta conducta?
El culpable es el amor romántico.
En este capítulo le ayudaremos a distinguir
entre el amor romántico y el amor verdadero.
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También le hablaremos acerca de las tres fuerzas más
importantes del amor romántico, y cómo algunas
de las personas que vinieron hacia nosotros por consejería
han sido absorbidas por el «vértigo del romance».
Luego le enseñaremos cómo evitar caer en las
trampas de los «verdaderos romances» estilo Hollywood
usando su cerebro. Ia clave es usar su mente en los asuntos
del corazón. Recuerde, su cerebro está localizado
encima de su cuello, no en la caja torácica o debajo
de su cinturón.
LA GRAN ILUSIÓN
¡Ah, el éxtasis del amor romántico! Nada
puede ser mejor que la mágica experiencia de fijar
sus ojos con los de la persona de sus sueños a través
de un salón lleno de gente, enamorarse perdidamente
y pasar el resto de su vida en matrimonial embeleso. Si usted
no está familiarizado en este momento en cómo
se desarrollan estas cosas, le sugerimos que se gratifique
con algunas novelas románticas. De la misma manera,
en las encantadoras telenovelas y las llorosas películas
de Hollywood, el príncipe se enamora de la princesa,
se casan y todos viven felices para siempre. Todo esto suena
muy lindo.
Solamente hay un pequeño problema, esto es una ilusión.
Esto no sucede en la vida real. Nunca sucedió. Nunca
sucederá. Lo que estamos diciendo es que el amor romántico
tiene poco que ver con el verdadero amor.
Seamos sinceros, como sociedad estamos confundidos acerca
del amor. Constantemente estamos inundados con los mensajes
acerca del amor que nos envían Hollywood, la televisión
y otros medios de comunicación. Nuestra comprensión
acerca del verdadero amor ha sido severamente distorsionada.
Nos han engañado fácilmente al hacernos pensar
que el amor es simplemente un sentimiento. Como dijo alguien:
«Es sentir eso que nunca hemos sentido hacia otro».
Si bien muy adentro de nosotros todos queremos creer el hermoso
cuento del amor, tarde o temprano debemos enfrentarnos con
la verdad. El verdadero amor no le «sucedió»
simplemente a usted. El amor no es un simple sentimiento,
es mucho más.
¿Qué es el verdadero amor? Esta es una de las
grandes preguntas de la vida, y por siglos filósofos
y teólogos trataron miles de maneras de definir el
amor. Sin embargo, desde nuestra perspectiva, algunas de las
definiciones de los tiempos antiguos superan con creces algunas
de las actuales tonterías descritas en la cultura popular.
La cultura griega estaba un paso más adelante que nosotros
en la definición del amor. Ellos comprendían
lo complejo del amor y también que necesitaban un vocabulario
para luchar con esta complejidad. Los griegos no se contentaban
con hablar del amor en términos tan vagos y generales
como los que usamos en la actualidad. Por ejemplo, hacían
una clara distinción entre eros (amor romántico)
y ágape (amor verdadero o maduro).
De acuerdo con los griegos, eros es la apasionada forma del
amor. Incluye rodos los elementos de la atracción inicial
y fase romántica de una relación: obsesión,
misterio, atracción, excitación, pasión.
Primeramente, la emoción anima a eros, interpretándolo
bastante inestable. Por otra parte, ágape es una forma
de amor demostrada por dos personas que se preocupan profundamente
el uno por el otro y que mayormente están ocupados
por el bienestar del otro. El ágape se refiere a una
forma de amor madura y estable, sólida, perdurable,
proveyendo un sentido de seguridad.
El amor romántico y el verdadero son dos condiciones
distintas y separadas. El amor verdadero es la decisión
de buscar el bien del otro, cueste lo que cueste. E/ ágape
incluye educación, apoyo, aliento, aceptación
y compañerismo. Cuando llega el momento de hablar de
una perdurable relación, especialmente un matrimonio,
el verdadero amor deja atrás las efímeras pasiones
del romance. Eros está enfermizamente designado como
el sustentador del peso de las tensiones de la vida. Necesitamos
rechazar el desatino de basar un matrimonio en dicha pasión.
Dando tiempo para que el ágape prospere, las parejas
pueden construir un sólido fundamento de compromiso,
aceptación y educación.
¿TIENE VALOR EL ROMANCE?
¿Hay algo valioso en el romance? ¡Por supuesto!
No estamos en contra del romance y del amor apasionado. El
romance es una parte normal, natural, de la mayoría
de las relaciones saludables. Verdaderamente, yo (Sam) soy
el primero en admitir que estaba como «tonto»
cuando me enamoré de mi esposa. Sé lo que es
la experiencia del éxtasis del tierno amor, sentir
como si mi mundo diera vueltas alrededor de otra persona.
Recuerdo el intenso impulso físico y emocional de querer
pasar todo el tiempo posible con ella. He gozado cada minuto
de la romántica fase en estos seis a nueve meses de
nuestra relación. Pero este es justamente el punto:
el amor romántico era una fase, y no permitimos que
dominase la relación. Finalmente llegamos a una clase
más profunda de amor, una forma madura del amor, el
verdadero amor. El verdadero amor solamente puede comenzar
a crecer o prosperar cuando disminuye el apasionamiento. Y
solamente este tipo de amor puede sostener a la larga una
relación matrimonial. ¿Significa esto que el
romance ya no forma parte de nuestro matrimonio? ¡Por
supuesto que no! Solamente significa que el romance y la pasión
son uno de los aspectos que realza lo que poseemos, en lugar
de funcionar como la base de nuestra relación. Todos
nosotros apreciamos la excitación y la alegría
que provienen al quedar atrapados en un amor romántico.
Sin esta experiencia quizás hombres y mujeres no terminarían
nunca el uno con el otro.
Sin embargo, ha llegado el momento de dejar de dar tanto
crédito al amor romántico. Eros no puede ser
una medida de compatibilidad. El amor romántico no
nos dice nada acerca del carácter de uno, y es en extremo
poco confiable como un método para determinar la viabilidad
o salud de una relación. Por increíble que pueda
parecer, cuando se trata de un noviazgo o matrimonio exitosos,
¡el amor romántico no necesariamente significa
mucho!
Entonces, ¿que lugar posee en la experiencia del noviazgo?
Creemos que el romance debe ser reconocido como lo que es:
una introducción para alguien con quien se pudiera
formar pareja.
Nos gusta pensar que es un pegamento temporal que nos da
tiempo para evaluar a la persona con la cual estamos, para
considerar las más importantes facetas de su carácter
y compatibilidad. Lamentablemente, la mayoría de las
personas no se aprovechan de esta valiosa oportunidad, y zumban
jovialmente a lo largo de las olas de la pasión todo
el tiempo hasta cometer serios errores. Las parejas deben
hacer al principio un compromiso de balancear el romance con
el sentido común, la razón, el juicio y el discernimiento.
Usted debe usar su cabeza en cuestiones del corazón.
Realmente, cuando se trate de tomar decisiones acerca de las
relaciones, ¡debería seguir más los dictados
de su cabeza que los de su corazón!
TRES IMPULSORES DEL AMOR ROMÁNTICO
Creemos que el amor romántico consiste en tres muy
poderosos impulsores que pueden interferir con nuestra capacidad
de usar el cerebro: las emociones, las hormonas y las direcciones
espirituales. Cualquiera de estos impulsores por sí
mismos o combinados pueden causar que se vuelva desorientado,
desilusionado y hasta produce la baja de un centenar de puntos
en su coeficiente de inteligencia en cuestión de segundos.
¿Qué ocurre cuando usted permite que estos impulsores
dicten sus relaciones? Veremos a continuación historias
de amor de la vida real y los resultados de desobedecer el
mandamiento de usar su cerebro. Como podrá ver, las
consecuencias pueden ser trágicas y de largo alcance.
1. El noviazgo impulsado por las emociones
Un día Carl conoció a Elaine por el «divino
destino» en una fiesta de fin de año. Inmediatamente
se enamoraron perdidamente y estaban juntos día y
noche. Ella sintió que él era la pieza que
le faltaba en su vida porque la hacía sentir muy
completa. Igualmente, él sentía que ella era
la mujer de su vida porque lo hacía sentir muy lleno
de vida. Mirándose a los ojos, cada uno se comprometió
con el otro, porque nadie les había hecho sentir
de aquella manera, un sentimiento que solamente podía
describirse como extraterrenal. Tres meses después
ellos danzaban embelesados por el pasillo de la capilla
local de matrimonios para pronunciar los votos como marido
y mujer.
Aquí fue donde se puso feo el asunto. Al poco tiempo
de este tan apresurado compromiso, alguien le hizo las siguientes
preguntas a Elaine. «¿Sabes algo respecto a
su familia?» «¿Conoces tan siquiera su
segundo nombre?» Elaine gorjeó alegremente:
«No, pero eso no importa porque estamos enamorados».
Elaine no sabía o no le importaba saber. Estaba contenta
de confiar en sus emociones. El amigo trató de razonar
con ella, pero Elaine no quiso escuchar. ¡Un año
después Carl y Elaine se convirtieron en parte de
las doscientas mil personas que se divorcian anualmente
antes de su segundo aniversario de bodas! ¡Si solamente
hubiesen desacelerado lo suficiente para descubrir la historia
familiar de cada uno! Lamentablemente, ellos tomaron como
cierto la mentira que los sentimientos románticos
son iguales que el amor, y que estos sentimientos perduran
para siempre. Las relaciones formadas sobre el emocionalismo
pueden ser mortales.
2. El noviazgo impulsado por las hormonas
Nada interfiere más con la lógica y el sentido
común que el impulso sexual. Por años nos
hemos referido a esto como el «fenómeno del
cambio del cerebro», que ocurre cuando usted se apasiona
por alguien y comienza a intimar. He aquí como actúa:
una vez que las hormonas se despiertan, el cerebro se desprende
del cráneo y lentamente se mueve hacia abajo por
el cuerpo, a través del cuello, hombros, pecho, estómago
y finalmente, por debajo de la cintura. Este proceso toma
veinte minutos en las mujeres y cerca de tres segundos en
los hombres. ¡Pero una vez que sucede, es demasiado
tarde! Usted está pensando y razonando con sus hormonas
en lugar de con su cerebro.
Una noche Marshall llamó a la radio para confesar
sus numerosos encuentros sexuales premaritales. Uno de esos
encuentros fue con Sharon, de la cual se enamoró.
Tuvieron una «profunda relación sexual»,
luego de la cual se casaron, pero una vez casados ella se
enfrió sexualmente. Sharon perdió la tan promocionada
«pasión romántica». El se sintió
defraudado y llegó a la conclusión de que
ella usó las relaciones sexuales para atraerlo al
matrimonio. No hace falta mencionar que sin la pasión
y relaciones sexuales salvajes, la base de su relación
se había destruido. No se puede edificar un matrimonio
sobre hormonas y emociones; usted debe usar su cerebro.
Otro caso típico fue personificado por el caso de
Sarahy Chris.Habían llevado tres meses de noviazgo
cuando Chris decidió que él no podía
seguir controlando su impulso sexual. Chris consultó
a la Biblia en busca de respuesta. Y no le llevó
mucho tiempo encontrar: «Pero si no tienen el don
de continencia, cásense, pues mejor es casarse que
estarse quemando» (1 Corintios 7.9). Por lo tanto,
se unieron con la base irreal de la «santa»
satisfacción de sus urgencias sexuales. Luego de
cinco miserables años y dos chicos más tarde,
decidieron divorciarse porque simplemente no habían
usado sus cerebros cuando eran novios. Ahora, dos niños
crecen en un hogar de un solo padre y cuatro personas experimentan
las repercusiones de un acto egoísta y descabezado.
3. El noviazgo impulsado por el Espíritu
No hay nada tan peligroso como hombros y mujeres profundamente
«religiosos» que espiritualizan su noviazgo.
Nosotros llamamos a esto «noviazgo impulsado espiritualmente».
Incontables personas escuchan las «voces de lo Alto»
en vez de escuchar al sentido común. En realidad,
esto no es verdaderamente espiritual dado que lo espiritualmente
verdadero es saludable. «El noviazgo impulsado espiritualmente»
es en realidad hiperespiritualo seudoespiritual.Las historias
siguientes así lo demuestran.
Cuando Justiny Laurencomenzaron a salir como novios, todos
se preguntaron cómo había podido encontrar
este muchacho a una chica tan justa. Pronto nos enteramos
de que Justin había usado la línea «Dios
me dijo que me casara contigo» para conseguirla. Justin,
un hombre radicalmente religioso, se encontró
con Lauren en un estudio bíblico para solteros.
En un momento «inspirado por el espíritu»,
Justin se acercó a Lauren y le dijo que Dios le había
revelado que ellos debían casarse. Lauren reaccionó
sobresaltada y nerviosa. Ella acompañó a Justin
en su ofrecimiento de oración y ayuno para la semana
siguiente.
Ella se casó seis meses más tarde con Justin,
en contra de los deseos de sus familiares y amigos. Desde
el primer día estuvieron peleando y discutiendo por
cualquier cosa. Poseían en común su relación
con Dios, pero eran incompatibles en cualquier otro aspecto.
Finalmente, después de años de consejería
matrimonial, Justin tuvo una aventura amorosa y su «espiritualmente
dirigido» romance terminó en amargo divorcio.
Si usted depende solamente de sus impulsos espirituales
y falla en usar su cerebro, puede fácilmente terminar
en una situación similar. Hay tantas invitaciones
de casamiento en las cuales se lee: «Guiados por el
Espíritu de Dios, Annie y Bille le invitan a asistir...»
pero debería leerse: «Habiendo espiritualizado
sus emociones e impulsos sexuales, Annie y Bill le invitan
a asistir...» Sin ninguna duda, este es uno de los
malos usos más comunes de la espiritualidad. Si Dios
está guiando a uno de ustedes, entonces El guiará
a ambos. No permita que ningún otro interprete la
dirección de Dios para su vida.
¿Significa esto que estamos en contra de la espiritualidad
en el noviazgo y al tomar decisiones importantes? ¡De
ninguna manera! En realidad, nosotros apoyamos firmemente
a las parejas que buscan la dirección de Dios para
el matrimonio. La diferencia radica en una vida espiritual
verdadera y saludable en vez de una manipulación
seudoespiritual. Dios nos dio nuestras mentes por una razón,
y el uso de sentido común es indispensable cuando
se toman decisiones piadosas.
¿Se da cuenta usted lo que le ocurre a los hombres
y a las mujeres cuando ellos permiten ser guiados por sus
emociones, sus pasiones sexuales o voces celestiales? Corazones
rotos, sueños quebrados, niños en el medio.
Esta no tiene porqué ser su propia historia. Puede
tomar el compromiso de ahora en adelante de usar su cerebro
durante su noviazgo.
EL CEREBRO ES ALGO TREMENDO COMO PARA DESPERDICIARLO
Hemos destacado cinco pasos que usted puede adoptar para
promover al máximo el uso de su cerebro:
1. Mantenga un equilibrio entre la mente y el corazón.
2. Absténgase de la intimidad física.
3. Analice sus relaciones pasadas.
4. Incluya a otros en el proceso.
5. Nunca descuide las oportunidades de efectuar evaluaciones.
Si usted puede tomar el compromiso de adoptar estos cinco
pasos, irá por el buen camino de usar su cerebro, y
no solamente sus emociones, sus hormonas y su espiritualidad.
1. Mantenga un equilibrio entre la mente y el corazón
Nosotros no estamos contra el romance, la pasión
o la oración. A esta altura usted ya estará
cansado de esta negación, pero queremos no ser malinterpretados.
La verdad simplemente es que en algún momento durante
el proceso de su noviazgo usted tendrá que apartar
a estas tres y usar su cerebro. Yo (Ben) recuerdo una relación
de noviazgo en particular en donde me senté una tarde,
saqué una hoja de papel y comencé a hacer
una lista de todos los pro y contra de esa relación.
Yo sabía que en el plano emocional y físico
teníamos todo lo necesario, la intangible química,
pero aún tenía que analizar el panorama total.
Por supuesto, pude haberme dejado atrapar por el romance,
pero previamente había adoptado una decisión
muy concisa de no dejarme llevar esta vez por mis sentimientos.
Así como el ingerir una dieta balanceada y vivir
una vida balanceada tendrán un efecto positivo sobre
todo lo que realice, así será también
el efecto sobre su noviazgo cuando mantenga un equilibrio
entre el corazón y la mente.
2. Absténgase de intimidades físicas
Si usted ha estado sexualmente activo en el pasado, esto
le parecerá una locura y pueda que al principio le
sea difícil de lograr, pero a la larga estará
muy contento de haberlo hecho. Creemos que existe una correlación
directamente negativa entre el nivel o intensidad del contacto
físico y la capacidad de usar su cerebro. ¿Cómo
abstenerse de ir demasiado lejos en su relación?
Comience despacio. La idea no es de promulgar alguna ley
legalista o expresar alguna fórmula mágica,
sino más bien la meta de hacer lo mejor para las
relaciones del noviazgo. Después de escuchar por
años cientos y cientos de historias de éxitos
y de fracasos, recomendamos calurosamente estos firmes lineamientos.
No se tome de las manos, bese o abrace en la primera cita,
ni aun en la segunda, tercera o cuarta. ¿De veras?
De veras. Cuanto más logre abstenerse del contacto
físico, más especial será cuando finalmente
suceda. Además esto le permitirá cimentar
una sólida amistad en las primeras etapas de la relación.
Una vez que usted comienza a ser físicamente afectuoso
y especialmente una vez que comienza con lo sexual, la parte
de la amistad en su relación sufre y a veces se deshace.
Los aspectos afectuosos y sexuales comenzarán a dominarlo
y usted no se seguirá molestando en edificar la intimidad
emocional necesaria para una relación duradera.
Bart y Jennifer son dos cristianos comprometidos, pero
cuando se conocieron y comenzaron a salir juntos, experimentaron
el típico «fenómeno del cambio de la
mente». En lugar de esperar un tiempo, Bart y Jennifer
se zambulleron en la primera cita, besándose como
locos. Al final del primer mes, ellos estaban exhaustos
físicamente, luchando con un presuroso círculo
de pasión, arrepentimiento, y nuevamente pasión.
Si bien se comprometieron, finalmente las tensiones del
compromiso lograron lo que el noviazgo no pudo: revelar
cuan incompatibles eran ellos cuando sus cerebros volvieron
a su cauce normal. Una amarga rotura de relaciones fue el
desenlace.
3. Analice sus relaciones pasadas
Nada le ayudará más a aprender acerca de
la solidez de sus relaciones, áreas de crecimiento,
y particularmente de los no saludables patrones de conducta
que parecen repetirse, que hacer un inventario de sus pasadas
relaciones. Durante la temporada de fútbol, después
de cada partido, los jugadores de la secundaria, de la universidad
y los profesionales se agrupan alrededor de los proyectores
para observar películas de cada encuentro. Los entrenadores
arrancan y paran la película una y otra vez, para
hacer las críticas a cada jugada. Ellos recurren
frecuentemente a este aburrido y doloroso proceso para hacer
resaltar lo que estuvo bien, de manera que los jugadores
puedan aprender de sus éxitos. También recurren
a las películas de los encuentros por una razón
más crucial: señalar los errores y los ajustes
necesarios para el próximo encuentro.
Piense acerca del análisis de sus anteriores relaciones
como si estuviese viendo la película de un juego.
Hágase preguntas generales acerca de la relación:
¿Cómo nos conocimos? ¿Qué hicimos
bien? ¿Qué fue lo bueno de esta relación?
Haga también preguntas más específicas
acerca de sus ex-parejas: ¿A qué tipo de personas
trato de agradar? ¿Cuáles son sus características
positivas y negativas? ¿Qué tipo de comunicadores
fueron? ¿Cómo me trataron? Luego, formúlese
estas duras preguntas: ¿Por qué rompimos nuestras
relaciones? ¿Tuve yo la culpa o simplemente nos fuimos
alejando a la deriva? ¿Cuáles son algunas
de las cosas sobre las que tengo que trabajar? ¿Estuvimos
demasiado relacionados físicamente? ¿En qué
forma afectó ese aspecto a nuestra relación?
¿Me dejé llevar por el embeleso emocional
de estar enamorado e ignoré las señales de
advertencia que no debía haber pasado por alto?
Incluya todas sus relaciones y compárelas, buscando
distintos patrones. Para el máximo beneficio, asegúrese
también de escribir sus pensamientos, luego agregue
sus respuestas y analice los resultados. Usted está
tratando de formarse una idea de sus costumbres durante
un noviazgo, y así evitar errores en su futuras relaciones.
Demasiadas veces la gente falla al no tomarse el tiempo
necesario para hacer una crítica y honesta evaluación.
Tratamos semanalmente con personas que han tenido recientes
rompimientos de relaciones y destroza el corazón
escuchar sus historias. Pero lo que nunca nos deja de asombrar
es que muchas de las personas que han quedado nuevamente
solas tienen dificultad en aceptar su responsabilidad en
los problemas de la relación. Siempre nos alegramos
cuando escuchamos a alguien aceptar su parte de responsabilidad
en ese rompimiento de relaciones.
Cuando usted no aprende de lo bueno y lo malo de su pasado,
no crece. Mucha gente comete los mismos errores de una relación
una y otra vez debido a que nunca se toman el tiempo de
analizar qué fracasó y cuál fue su
parte en las dificultades. Hágase preguntas duras.
Hable con un amigo de confianza o con un consejero. Haga
lo que haga, mire en su espejo retrovisor y aprenda del
pasado.
4. Incluya a otros en el proceso
Roberto se pudo haber ahorrado años de penas y de
sufrimientos en el corazón, si solamente hubiese
escuchado a su familia y a sus amigos íntimos. Estuvo
envuelto en una relación con una joven por dos años
sin llegar absolutamente a ninguna parte. Ellos tenían
poco en común. Se peleaban por cosas triviales. El
no era sensible a las necesidades de ella. Y, lo más
importante, no existía una dicha y felicidad verdaderas
cuando estaban juntos, no obstante él trataba de
mantener esa relación. Hacía tiempo que sus
amigos le habían aconsejado salir de esto, pero él
no escuchó.
Finalmente un día, mientras estaba comiendo con
un amigo, el amigo le preguntó a boca de jarro si
él estaba enamorado. Roberto contestó: «No
lo sé». Su amigo fue derecho al grano y le
pidió que terminase con esa relación. Esta
sesión de «consejería» sirvió
como un catalizador para terminar con esa relación.
Años más tarde Roberto sigue agradecido con
ese amigo por salvar su vida y la de esa muchacha.
Es imprescindible que uno reciba comentarios de un amigo,
mentor o familiar. Cuando usted mantiene una relación,
es fácil dejarse llevar por sus emociones de estar
enamorado y sentirse maravillosamente bien haciendo caso
omiso a las banderas rojas de advertencia. Le sugerimos
realmente que tenga por lo menos dos personas de «vigías»
mientras esté involucrado en una relación
seria. Roberto comenzó una relación que debiera
haber durado solamente seis meses, pero simplemente se negó
a escuchar los consejos de otros. Desperdició un
montón de tiempo, de energía y de dinero debido
a que no incluyó a otras personas en el proceso de
evaluación.
Si usted vive la vida y está dentro de un grupo
de amigos firmes y confiables, entonces sería lo
más natural involucrarlos en el proceso. Una de las
figuras religiosas más famosas de la historia, el
fundador de la iglesia Metodista, John Wesley, estaba relacionado
con un pequeño grupo de hombres en Inglaterra llamado
Holiness Club (Club de la santidad), ¡vaya nombre
para un club! El grupo se unió en un pacto de no
casarse con nadie si no contaba con la aprobación
de cada uno de los miembros del club. John Wesley eligió
a una mujer en contra del consejo de los mismos y terminó
teniendo un horrible matrimonio. Luego de décadas
de conflicto y contiendas, su esposa lo dejó. El
amor puede hacer locuras con una persona, aun con alguien
tan recto y sabio como John Wesley.
No deje a un lado las observaciones de amigos, familiares
y de los compinches del «club de la santidad».
Escúchelos y sopese sus consejos. Considere lo que
le digo, esto le ahorrará muchas penas y sufrimientos.
Hemos oído gemir y quejarse a hombres y mujeres cuando
recuerdan sus noviazgos. «Si solamente hubiese escuchado
a mi compañero de cuarto». «Si solamente
hubiese escuchado a mi familia». Usted no tiene porqué
vivir en los «si solamente» del mundo de las
lamentaciones. Incluya a otros en el proceso de su noviazgo
y no lamentará las decisiones que adopte.
5. Nunca descuide las oportunidades de efectuar evaluaciones
Una de las partes más descuidadas de una relación
es la evaluación. Una vez que usted incluya a otros
en el proceso de
análisis, tendrá tiempo para pensar acerca
de sus palabras de cautela o de afirmación y compararlas
con lo que usted cree que es la verdad. Debido a que muchas
personas permiten que sus hormonas, sus emociones o sus
«místicas intuiciones» sean sus guías,
raras veces se toman su tiempo para sentarse en un momento
de calma y pensar simplemente en lo que está sucediendo.
Concedido, puede que usted sienta que se dañará
la emoción de estar enamorado si comienza a analizar
demasiado, y esto parcialmente es cierto. Usted no quiere
desarrollar una «parálisis del análisis»
pero sigue necesitando tomarse un tiempo para evaluar. Al
fin y al cabo, todos nosotros pasamos por el momento de
apasionamiento en el noviazgo. Usted conoce esa fase, sonríe
de oreja a oreja pero se encuentra totalmente ciego acerca
de los defectos de su pareja. Una vez que usted deja atrás
este período, el cual generalmente puede durar entre
tres a nueve meses, dependiendo cuánto funcionan
sus capacidades de negación, hágase estas
oportunas preguntas:
¿Me es grata esta persona como amiga?
¿Hay un sentimiento mutuo de dar y compartir?
¿Hay algún aspecto de su vida o su personalidad
que yo no pueda tolerar?
¿Puedo tener gozo compartiendo mi tiempo con
esta persona si nos abstenemos del contacto físico?
¿Me siento estimulado, apoyado y requerido por
esta persona?
¿De qué manera nos beneficiamos mutuamente?
¿De qué manera nos herimos mutuamente?
¿Tiene mal carácter o una excesiva acumulación
de cosas hirientes? (Se refiere al capítulo9: «No
ignorarás las señales de advertencia».
Use estas y otras preguntas para ver cómo van las
relaciones. De la misma manera en que lleva su automóvil
para una inspección de rutina, hágalo con
su noviazgo. Pueda que sea doloroso hacerlo, pero el no
hacerlo es aún más doloroso y costoso.
¿Se da cuenta usted de lo imperativo que es utilizar
su cerebro? Déjese llevar por la corriente de sus emociones
y le esperará una gran pena. Utilice su cerebro y cambie
a una forma más madura de amar y construirá
un fundamento que puede apuntalar un matrimonio dinámico
de por vida. Aprecie la pasión de un romántico
amor por lo que es, pero luego diríjase hacia la madurez
y utilice el cerebro. Después de todo, la elección
de su pareja es una de las más importantes decisiones
de toda su vida.
Consecuencias por desobedecer este mandamiento
Usted se sentirá desilusionado y defraudado cuando
un día despierte y descubra en su pareja importantes
defectos de su carácter.
Usted se sentirá abandonado por Dios debido a que
El «le permitió» entrar en esa relación.
Usted se sentirá molesto, avergonzado y tonto por
no haber visto lo que pasaba desde un principio.
Usted habrá gastado su tiempo, su energía,
sus emociones y su dinero en alguien que tendría que
haber reconocido en su primera cita.
Beneficios por obedecer este mandamiento
Usted será capaz de tomar sabias decisiones de amor
a medida que su relación madure.
Usted será capaz de reconocer mas fácilmente
parejas peligrosas para el noviazgo y relaciones perdedoras.
Los diez mandamientos del noviazgo
Usted evitará repetir los errores que cometió
en relaciones previas.
Usted será capaz de distinguir entre cualidades esenciales
de carácter y los menos importantes rasgos físicos
y de personalidad.
Ayuda para usted que ha obedecido este mandamiento
Reconozca que usted es un adicto emocional, hormonal y espiritual.
(Vamos, reconózcalo. Todos nosotros lo fuimos una vez.)
Haga ahora el compromiso de usar la cabeza en asuntos del
corazón.
Resuelva aplicar los cinco pasos anteriormente señalados
para mantener un equilibrio entre la mente y el corazón,
abstenerse de intimidades físicas en los primeros niveles
de la relación, analizar sus relaciones pasadas, incluir
a otros en el proceso y nunca descuidar las oportunidades
de evaluar sobre la marcha.
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